El hospital es grande. Los pasillos son los típicos corredores que por las noches parecen largos brazos vacíos con penumbra, y todo aquello que toca el suelo accidentalmente genera una onda de sonido que se extiende de un extremo a otro. A veces me recuerda al eco interminable y siniestro de los túneles. Sin embargo, con el tiempo, todas esas cosas se han amigado conmigo y me siento parte de ello.
Sigo pensando en la debilidad y en la fascinación que me generan los instrumentos quirúrgicos. Eso o cualquier otro que desnude una soberbia hoja de acero enseñando el fulgor de su borde filoso. Todas las oportunidades que paso por el quirófano y reviso las herramientas esterilizadas me quedo observando fijamente en la belleza que esconden. La perfección con la que han sido fabricadas, la precisión con la que ejecutan su objetivo, la estética tan magistral con la que han sido diseñadas; es tan sensacional observar cómo el borde del filo de un bisturí se afirma plácido y certero sobre la piel del cuerpo. Primero, un ligero tacto inicial que es el primer contacto que la mano que sostiene el instrumento tiene con la zona que será pronta a cortar. Después, una presión que es continua a ese apoyo inicial y que será previo al posterior movimiento que inaugurará la abertura en el tejido, y la rotura de aquellas primerísimas células que recubren la superficie de la piel. Segundos después de efectuar el primer movimiento con el filo, las pequeñas islas de sangre que brotan se convierten en segundos en un camino de señalización que es guiado por el trayecto que marca el bisturí, mientras el rojo oscuro del fluido se desliza con todo su esplendor...
miércoles, 30 de enero de 2008
jueves, 24 de enero de 2008
Destino
Si al menos me escucharas...las cosas serían diferente. Sin darme cuenta otra vez estamos inmersos en ese torbellino que nos eclipsa las ideas y el buen juicio. Ya no sé de qué otro modo proceder. Pareciera que sólo hablamos el lenguaje del odio.
Sabes que no me gusta la idea de que tengas que desaparecer. Sabes que si lo haces tendré que volver a aquellos tiempos en que tenía que ir a buscarte, y traerte de los pelos, y yo... peleando con vos en medio de la calle, como si fuera tu padre, y vos, como alguien que todavía no había aprendido a controlar los caprichos.
Sigo teniendo miedo al futuro. Lo siento como una gran roca que se viene en picada a mis espaldas, y yo aun sintiendo el sonido de su peso rodando no puedo hacerme a un lado. Y me pregunto ¿qué hacemos?. ¿Qué hago?. Y la respuesta no está ahí en donde creemos que está, en los momentos en que yo te ato o me atas a la cama y pensamos gráficamente que esa es la forma en como uno se adueña del destino del otro. Vaya error!....
lunes, 21 de enero de 2008
Worm's Friends Blog
Reviviendo mi blog. Hacía bastante tiempo que no lo hacía. A sitios como estos, en donde uno puede estar horas y horas subiendo fotos o escribiendo lo que se te ocurra hay que dedicarle el mayor provecho posible.
Considero además que acá se puede hablar tranquilo, sin problema de que a uno lo censuren o que por algún exabrupto te tengan que cerrar el Fotolog. Como dije y sigo diciendo desde un principio, la forma pacata en la que se han tornado las reglas de fotolog bordean lo ridículo y absurdo. Porsupuesto que si la idea es hacer un lugar "de familia" en donde uno sube fotos con el abuelo, la tía, el sobrino, el nene que recién cumple los 3 meses de vida, me parece sensacional. Y me parece que hay que empezar a hacer un nuevo lugar para la transgresión (si es que esa es la idea).
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